Cuando tu condición excede lo que podemos resolver acá, el médico tratante decide derivarte, y antes de hacerlo te explica —a ti o a tu representante, en palabras que se entiendan— por qué es necesario el traslado, a qué centro vas y en qué medio. Es un derecho que te reconoce la Ley 20.584.
El centro al que derivamos habitualmente es el Hospital Regional de Copiapó.
Tu información viaja contigo. El equipo prepara un documento con tu diagnóstico, tus signos vitales, lo que se te administró y tus alergias, que acompaña el traslado y se entrega al equipo que te recibe. Además hay un traspaso verbal directo entre los equipos.
Y puedes negarte. Si tú o tu representante prefieren no trasladarse, el médico les explica con claridad los riesgos de esa decisión y se firma un documento donde queda constancia, indicando a qué centro optan por ir por su cuenta.